
Los desafíos y retos que la industria del spa enfrenta hoy en día son varios. Muchos de ellos son consecuencia del modo en que se ha desarrollado el sector en los últimos años. A pesar de que la popularización de los spas encuentra muchos obstáculos, las tendencias hacia el futuro hablan sobre un proceso inminente con respecto a ella.
Al final de cuentas, aquellos spas que estén dispuestos a mejorar la calidad de sus servicios a través de un proceso de especialización de sus servicios y una adecuada política de precios podrán seguramente contar con una ventaja competitiva en el mercado.
Para ello es fundamental poder implementar de una vez por todas un modelo claro de negocios que tenga como centro las necesidades del cliente y que permita poder establecer adecuadamente un política de precios.
Valioso intercambio de ideas
Uno de los aspectos hacia los cuales se enfoca nuestro blog profesional radica en la posibilidad de generar diálogo con expertos de la industria del spa. En Spa Balance damos un gran valor a la comunicación y al intercambio de ideas que pueda suscitar el contenido de nuestro blog.
Después de leer nuestro artículo sobre los spas de bajo coste, el señor Diego Gómez, Propietario del Sabáh Spa de Zaragoza, compartió con nosotros una serie de interesantes reflexiones basadas en su propia experiencia dentro del sector. A partir de dichas reflexiones logramos crear un intercambio de ideas bastante estimulante con el señor Gómez. El siguiente contenido ofrece algunas de las reflexiones más importantes de nuestra conversación.
Desarrollo del mundo del spa en España
Durante la última década, España ha visto un gran desarrollo con respecto al número de spas y centros de bienestar que se encuentran en el mercado. Sin embargo, dicho desarrollo en términos de cantidad no ha encontrado un equivalente en términos de calidad.
Este desarrollo es, en parte, fruto del bienestar económico que España vivió durante dicha década. Amparados bajo el manto del sector inmobiliario y una abundante disponibilidad de capital, los spas españoles se introdujeron dentro de un contexto de riqueza que no le permitió a la industria crear un modelo de negocios apropiado.
Dicho proceso produjo varios efectos negativos para la industria. Primero que todo, los spas terminaron por ser dirigidos por empresarios mal preparados. Segundo, los inversores entraron con expectativas irreales que fueron alimentadas por proveedores de productos y equipos para spas que incluían compañías de construcción. En este proceso se consolidó una etiqueta ‘elitista’ sobre la industria del spa en donde el tamaño y el lujo de una estructura justificaba servicios más caros.
Tercero, se creó una estructura de precios poco flexible frente a las fluctuaciones de la demanda. Cuarto, la industria no logró crear un consumidor definido. Quinto, en un contexto de permanente flujo de capital la industria no se vio forzada a consolidar un modelo de negocios eficiente y por ende cuando la crisis llegó sólo aquellos pocos que habían implementado un modelo rentable fueron capaces de sobrevivir.
Obstáculos actuales
Teniendo en cuenta el desarrollo histórico de la industria del spa en España, los obstáculos que el sector enfrenta con respecto a la popularización de los spas tienen mucho que ver con la oferta y la demanda que actualmente existe.
De una parte, la oferta sigue siendo definida por estructuras lujosas y personal cualificado cuyos servicios especializados no pueden ser baratos en un país como España. Además de esto, los problemas de la oferta actual de los spas se acentúan con la escasa formación de profesionales en el sector y un sistema de contratación rígido que no deja adaptar las jornadas laborales a las fluctuaciones del mercado.
Por el lado de la demanda, el público todavía ve a los spas y centros de bienestar como lugares orientados a un segmento exclusivo de la población en donde sólo se ofrecen servicios de lujo. Dicha percepción es en parte consecuencia del consumidor frenético que prevaleció durante los años de bienestar económico en España. El problema ahora radica en que los servicios del sector son vistos como un gasto extra que puede ser eliminado del presupuesto.
Más aun, todavía no existe entre la gente una clara idea sobre el valor que dichos centros puedan prestar en términos de salud y bienestar. Esta percepción ha sido acentuada debido a que muchas veces los profesionales del sector se contradicen a la hora de presentar los servicios que ofrecen los spas.
De la misma forma, hay un desafío adicional que el sector enfrenta hoy en día. Es necesario poder determinar con mayor eficiencia qué busca el cliente (relajación, salud, ocio, etc.) y lograr entender si dichos servicios pueden ser ofrecidos bajo un modelo de spa específico.
Evolución del sector
A pesar de los obstáculos que existen con respecto a la popularización de los spas, existen ya indicios claros sobre la inminencia de este proceso. La popularización no es una idea lejana. Hacia el futuro, el sistema de seguridad social no podrá sostener a una población creciente de la tercera edad y por ello buscará nuevas alianzas con diversos sectores afines entre los cuales se incluye la industria del spa.
Dichas alianzas le permitirán al sector de la salud enfocarse en la promoción de servicios preventivos con los cuales se podrán minimizar los costes implícitos en los modelos reactivos de salud.
Por otra parte, los spas de bajo coste serán una realidad concreta hacia el futuro. El punto radica en mejorar la política de precios y comenzar a definir diferentes modelos de negocios. El problema que existe ahora radica en que muchos spas han cortado drásticamente los costes de sus estructuras y servicios sin rebajar de manera más permanente los precios que ofrecen al consumidor.
Lo anterior genera desconfianza entre el cliente e impide aumentar la fidelidad del mismo. La pérdida de confianza en los servicios de la industria se debe a que el cliente todavía paga altos precios en circunstancias en donde reciben servicios de nivel más bajo y una pobre atención al cliente. De esta forma, el valor percibido por nuestros servicios se ha reducido. El auge de las promociones agresivas que ofrecen sitios como Groupon han acentuado dicha pérdida de valor.
Cambios indispensables
Para que el sector del spa pueda afrontar la inminencia de la popularización de sus servicios y logre crear un servicio accesible a un público más amplio, será necesario que preste atención a varios aspectos. Por un lado se necesita mejorar la formación de los profesionales del sector. No sólo a nivel del personal que provee directamente los servicios sino además de los empresarios que manejan la actividad económica de los spas.
Es importante que la industria se compacte y sea capaz de crear ciertos estándares a la hora de presentar sus servicios. De lo contrario, será dificil cambiar la mentalidad de un público que ve a los spas como lugares de lujo orientados a un sector elitista. De igual forma, dicho cambio debe ser acompañado de una comunicación coordinada a nivel interno en el sector que le permita al consumidor entender los beneficios que los spas pueden ofrecer en términos de salud y bienestar.
Iniciativas como el desarrollo de SpaEvidence, el primer portal que brinda información sobre los beneficios médicos que proveen los tratamientos de los spas, es un buen ejemplo a seguir dentro de los esfuerzos por mejorar la comunicación a nivel interno de nuestra industria.
Finalmente, los spas deben definir su nivel de especialización de manera clara trazando un plan concreto con respecto al público que quieren servir. De esta forma, se podrá mejorar la calidad e implementar una política de precios que vaya de la mano con el nivel de servicios que se ofrecen. La pregunta es: ¿Quién será el primero que se especialice en algo y pueda hacerlo bien?

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